La víctima tenía 25 años y recibió tres disparos por la espalda y otro en la cabeza. Un acompañante de 21 años también fue baleado. En la vivienda señalada por los vecinos como un punto de venta de estupefacientes encontraron paco, armas y municiones.
Un joven de 25 años fue asesinado de cuatro disparos y otro, de 21, resultó herido después de presentarse en una vivienda de Lanús para reclamar que dejaran de vender drogas en el barrio. Los sospechosos escaparon y permanecían prófugos.
El hecho ocurrió durante la madrugada del 12 de agosto en una propiedad ubicada en Pasaje Pilar, entre José León Suárez y Hornos. La Policía tomó conocimiento del ataque a partir de un llamado al 911 que alertó sobre varias detonaciones de arma de fuego.
Cuando los efectivos llegaron al lugar encontraron a numerosas personas reunidas en la calle y el cuerpo de un hombre tendido sin vida en el umbral de la vivienda. La víctima fue identificada posteriormente por su madre.
Casi al mismo tiempo, un joven de 21 años ingresó herido al Hospital Evita de Lanús. Presentaba dos impactos de bala: uno en el muslo y otro en la pierna derecha, a la altura de la cadera. Debido a la gravedad de las lesiones, tuvo que ser intervenido quirúrgicamente.
La reconstrucción del episodio avanzó a partir del análisis de las cámaras de seguridad de la zona. Las filmaciones permitieron observar los movimientos previos al ataque y la salida de varias personas luego de los disparos.
Según las imágenes, el joven que sobrevivió llegó al domicilio en una motocicleta junto con otros dos hombres. Vestía un chaleco negro, un buzo gris con capucha y un pantalón deportivo.
El muchacho y otro de los ocupantes descendieron de la moto e ingresaron en la propiedad, mientras el tercero permaneció esperando sobre el vehículo. Cuando comenzaron a escucharse los disparos, este último se retiró del lugar.
Después de la balacera, cuatro hombres salieron de la casa. Entre ellos se encontraba el joven de 21 años, que ya había sido alcanzado por dos proyectiles.
En un primer momento, la fiscalía ordenó su aprehensión bajo la acusación de homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Sin embargo, el análisis posterior de las grabaciones permitió establecer que también había sido atacado.
Ante las nuevas pruebas, el fiscal modificó su situación procesal y determinó que debía ser considerado víctima y no acusado.
De acuerdo con la hipótesis incorporada al expediente, los jóvenes habían acudido al domicilio “a decirles que dejaran de vender droga en el barrio”. Vecinos también declararon que la vivienda era utilizada como un presunto punto de comercialización de estupefacientes.
Durante las pericias, los policías encontraron una pistola Bersa calibre 22 y un arma de fabricación casera tipo “tumbera”. También secuestraron siete envoltorios con paco, una libreta con anotaciones y 7.000 pesos en efectivo.
Dentro de la propiedad había además 15 cartuchos de escopeta y cuatro proyectiles calibre 9 milímetros. Todos los elementos fueron incorporados al expediente y serán sometidos a pericias.
La inspección inicial del cuerpo determinó que el joven de 25 años había recibido tres disparos por la espalda, con orificios de entrada y salida, y un cuarto impacto en la cabeza.
El cuerpo fue trasladado a la morgue judicial de Lomas de Zamora para realizar la autopsia y establecer con precisión la trayectoria de los proyectiles y las causas de la muerte.
La investigación quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 5 Descentralizada de Avellaneda-Lanús. La Policía analiza las cámaras de seguridad y los testimonios recogidos en el barrio para identificar a los responsables.
Los investigadores también deberán establecer quiénes se encontraban dentro de la vivienda, cuántas personas dispararon y si las armas secuestradas fueron utilizadas durante el ataque. Hasta el momento no se informaron detenciones y los principales sospechosos permanecían prófugos.
Fuente: (Zona Sur Diario)